Este año, el monumento de la falla
Mercado de Castilla, trata el tema de los ROBOTS en clave de humor. La
falla está titulada
“NATROS ROBOTS”, una especie de
“espadenyà” del titulo de la obra
“YO ROBOT”, seguro que
viste la película de Will Smith, pues que sepas que está basada en la novela
homónima del gran autor
Isaac Asimov.
Por ser uno de los
más interesantes autores de ciencia ficción quiero presentártelo aquí,
en la falla, como uno de los padres de la
robótica moderna.
La figura, no solo es un homenaje
personal, si no una herramienta de divulgación
cultural. Ya que últimamente, la cultura en general, parece estar
especialmente estrangulada por los que nos mandan, ya me entendéis. Con
esto he decido aportar mi granito de arena. Además de ver la información
y fotos del proceso de creación, podréis
participar en un concurso muy interesante.
CONCURSO: Si dejáis un comentario
en esta entrada comentando la figura, entraréis automáticamente en el sorteo de:
¡¡¡ 2 libros de I. Asimov, YO ROBOT y LA FUNDACIÓN!!!
El sorteo se realizará el
16 de marzo y se expondrá el ganador
ese mismo día en esta misma entrada. El premio lo patrocina la librería on line
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¿Quieres conocer a este gran autor? Adelante...
Isaac Asimov
(Petrovichi, Smoliensk, 1920 - Nueva York, 1992) Es un escritor
estadounidense de origen ruso que destacó especialmente en el género
de la ciencia-ficción y la divulgación científica.
Matriculado en la universidad neoyorquina de Columbia en 1935,
donde fue Licenciado en Químicas; posteriormente, nuevos estudios
superiores le permitieron licenciarse en Ciencias y Artes y
doctorarse en Filosofía. En contra del deseo de sus padres, que
esperaban que se dedicara al ejercicio de la Medicina, Asimov decidió
que su futuro profesional pasaba necesariamente por el cultivo de la
literatura. Ingresó en el claustro de la Medical School de la
Universidad de Boston, para ejercer la docencia en calidad de
profesor ayudante de Bioquímica, materia que continuó explicando en
dichas aulas durante casi diez años.
Sobre su obra
Escritor prolífico, Asimov ha gozado de gran popularidad por el
sabio equilibro que consigue entre el estilo, la imaginación
literaria y el mundo tecnológico y científico. Sus primeros pasos,
allá por los años 40, fueron publicar cuentos de ciencia ficción
en las revistas especializadas, imponiéndose en pocos años como el
principal representante de la rama "tecnológica" de este
género, en la que la visión del mundo futuro y de nuevas formas de
organización social.
En sus relatos de
robots, recogidos en
Yo, Robot
(1950) y
El segundo libro de robots (1964), Asimov fijó las
tres leyes de la robótica, que ponen al robot al servicio total del
hombre. Seguro que te suenan.
- Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en
que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la
Segunda Ley.
Entre sus obras también podemos encontrar la que es considerada
su obra más completa, su
Trilogía de las Fundaciones,
compuesta de
Fundación (1951),
Fundación e Imperio
(1952) y
La segunda Fundación (1953). La cual tuvo una
continuación,
Los límites de la Fundación, novela bastante
prolija, llena de intrigas por el poder e interrogantes que resolver.
Entre sus varias novelas de los años cincuenta, destacan
Abismos
de acero (1953) y
El sol desnudo (1957), en donde Asimov
asocia con éxito la ciencia ficción con la investigación
policíaca.
Las novelas de Asimov tienen un estilo poco descriptivo de los
escenarios o el aspecto de los personajes, basado casi exclusivamente
en los diálogos, y dedicado poco más que a servir de vehículo ara
sus ideas filosóficas. Pero en este tejido de ideas está el buen
ritmo de su redacción consigue casi siempre implicar al lector. Sus
textos siempre son estupendas deducciones argumentales que rozan los
juegos de lógica.
Con sus decenas de libros de divulgación científica, Asimov
afirmó siempre su fe optimista en un progreso basado en un uso
racional de la ciencia y la tecnología. En el terreno de la
divulgación, también abordó otros campos del saber, como la
historia, las matemáticas, la psicología y la sociología. Llevado
de su afán didáctico, escribió también algunas obras destinadas
al público infantil y juvenil, en las que combinaba la ficción con
una serie de rudimentos científicos e históricos.
Una personalidad a destacar, como veis, que quería presentarla aquí, en la propia falla Mercado de Castilla
como el padre de todos estos “ROBOTS”.